
La casa prefabricada de hormigón se fabrica en planta como paneles de muro y losa de hormigón armado, o como módulos completos, y se monta en terreno con grúa sobre una fundación diseñada para su peso. Es la opción de muros macizos: buen comportamiento acústico, baja mantención de fachada, resistencia al fuego y una vida útil larga, a cambio de un valor por metro más alto y una logística más exigente.
Obra gruesa habitable o llave en mano, de 40 a 160 m², de uno y dos pisos.
Los paneles de muro se hormigonan en moldes en la planta, con su armadura, sus vanos y a veces con las canalizaciones eléctricas embebidas; las losas y las vigas también. Llegan en camión pesado y se montan con grúa sobre la fundación, se unen con conectores y se sellan las juntas. En el sistema de módulos, la casa llega casi terminada en dos o tres piezas y se conecta en el sitio.
La fundación es la partida crítica: el peso de los muros exige zapatas o una losa calculada para el suelo del terreno, y el acceso debe admitir camión con rampla y grúa. Por eso el hormigón prefabricado conviene en terrenos planos, con buen camino y cerca de una planta.
Muros macizos que aíslan del ruido, no arden, no se pudren y casi no piden mantención de fachada; una casa que se siente sólida y que dura décadas sin tocar la estructura. El límite es el valor por metro cuadrado, la fundación más cara, la necesidad de grúa y camión pesado, y el diseño acotado a los moldes de la fábrica. El hormigón por sí solo aísla poco: la casa necesita aislación exterior o interior para cumplir el estándar térmico, sobre todo en el sur.
La obra gruesa habitable en hormigón prefabricado va de 12 a 20 UF por metro cuadrado; la casa llave en mano, de 18 a 32 UF por m² según terminaciones y aislación. Para una casa de 72 m² llave en mano, el rango queda entre 1.300 y 2.300 UF. A eso se suma una fundación más exigente y el traslado con camión pesado, que pesa más que en otros sistemas cuando la planta queda lejos.
Son referencias de mercado para orientarse; el valor real sale del presupuesto por partidas con el terreno revisado. Con acceso difícil o pendiente, conviene comparar con Metalcon o madera.
Un muro de hormigón de 10 o 12 cm sin aislación no cumple la exigencia térmica de casi ninguna zona de Chile. Las fábricas lo resuelven con una capa de poliestireno expandido por el exterior (sistema EIFS) o con un tabique interior aislado. La ventaja es la inercia térmica: el muro macizo amortigua los cambios de temperatura entre el día y la noche, algo valioso en el norte y en el centro.
Conviene para quien quiere una casa de muros macizos con baja mantención, para terrenos planos con buen acceso, para zonas con riesgo de incendio de interfaz o para conjuntos de varias casas iguales donde la repetición baja el valor por unidad. No conviene con acceso angosto, pendiente fuerte, suelo blando sin estudio, ni con presupuesto ajustado.
Sellos de juntas y ventanas antes del invierno, pintura de fachada cada varios años y revisión de canaletas. La estructura no necesita nada. La responsabilidad de la constructora por la estructura es de diez años desde la recepción, según la Ley General de Urbanismo y Construcciones.
Cada tarjeta lleva a su página con el detalle y los rangos de referencia.
Se diseña con cálculo estructural para la norma sísmica chilena, con conectores y juntas calculados; la palabra correcta es sismorresistente. El permiso de edificación exige el cálculo firmado por un ingeniero.
Referencia 2026: obra gruesa habitable entre 860 y 1.440 UF; llave en mano entre 1.300 y 2.300 UF, más la fundación y el traslado con camión pesado. El valor real sale del presupuesto por partidas con el terreno revisado.
Solo con una fundación escalonada calculada y con acceso para camión pesado y grúa. En pendientes fuertes o caminos angostos conviene comparar con Metalcon o madera.
Sin aislación, sí. Las fábricas la resuelven con aislación exterior continua o con un tabique interior aislado; con eso cumple el estándar térmico y aprovecha la inercia del muro macizo.
La estructura de hormigón armado bien ejecutada dura muchas décadas sin intervención; lo que se mantiene son los sellos, la pintura y las canaletas.
Cada comuna tiene su página con las opciones disponibles, las comunas cercanas y el WhatsApp para cotizar con el terreno revisado.
Cuente dónde está el terreno, cuántos metros y dormitorios necesita y si busca kit, obra gruesa o llave en mano. Le indicamos la fábrica asociada y cotizamos.
Cotizar por WhatsAppLas dieciséis regiones de Chile, en las comunas principales de cada una y sus alrededores.
Se coordina por WhatsApp según la agenda de la fábrica asociada; la visita al terreno se acuerda con usted.
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